viernes, 1 de junio de 2018

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Tengo miedo a pensar en el futuro, ¿qué puedo hacer?

Cada día, miles y miles de personas en el mundo notan que tienen ansiedad por el futuro. Tienen miedo al futuro laboral, sienten incertidumbre por lo que pasará cuando terminen la carrera universitaria, o se muestran preocupados por si lograrán encontrar pareja, o independizarse, o tener hijos, o hacer realidad sus sueños.

Nos sometemos a un examen para ver si nos ajustamos al "estándar" de persona que lo tiene todo, lo ha hecho todo y tiene una vida perfecta. Y sin embargo, cuanto más nos obsesionamos con el futuro, una y otra vez nos damos en la cara con el mismo problema.

En este post hablaremos de miedo al futuro, de las causas y las consecuencias que éste puede tener, y cómo evitar que nos paralice.






Me da miedo pensar en el futuro, ¿qué hago?

fobia al futuro


El miedo por el futuro casi podría decirse que es un oxímoron. La ansiedad suele estar enfocada en lo que va a pasar, en la incertidumbre, mientras que la depresión está más pendiente del pasado.

Sin embargo, hablamos de la fobia al futuro o miedo al futuro cuando nos preocupamos en exceso y nos hacemos una montaña con lo que va a ser de nuestra vida en los próximos años.

Es el miedo más existencial y afecta sobre todo a:
  • Adolescentes, ya que están en una etapa donde descubrirse y compararse es la tónica habitual
  • Estudiantes universitarios, tanto hombres como mujeres
  • Personas entre 20 y 40 años
  • Personas que ya tienen ansiedad y personas que no
El futuro siempre resulta muy agobiante porque todos tenemos presiones, nos sentimos observados y evaluados, pensamos que tenemos que dar lo mejor de nosotros mismos y nos comparamos con otras personas de nuestra misma edad.

  • Aquel compañero de clase ya está casado y tiene hijos, pero yo ni siquiera tengo pareja.
  • Ese otro ha conseguido el trabajo de sus sueños, mientras yo me dedico a una profesión que odio.
  • No estoy a gusto con mi imagen física, me he vuelto más gordo y feo con los años, mientras que aquel...
Y así todo, entramos en una espiral de comparación constante, tratando de pensar que lo que tiene el otro es mejor que lo nuestro, aunque el otro también pueda tener muchas frustraciones e insatisfacciones que nosotros no sepamos, aunque no las refleje.

La ansiedad por incertidumbre, ¿qué hacer?

Cuando tenemos miedo al futuro, a lo que va a ser de nuestra vida, en realidad nos estamos preocupando por algo que todavía no existe.

Es decir, lo único que realmente te pertenece es el presente. El futuro vendrá en parte determinado por lo que hagas ahora, pero no completamente. Hay muchos factores que influyen en el futuro, y como dijimos en un post anterior, no lo puedes controlar todo.

Casi siempre, la fuente de nuestra insatisfacción es tener unas expectativas desmedidas, en lugar de enfocarnos en el presente, en lo que podemos hacer aquí y ahora.

La inmensa mayoría de las veces que nos comparamos con otros, si no todas, lo estamos haciendo de forma sesgada. Es decir, tú no sabes nada realmente de la vida de esa persona, no conoces sus secretos más profundos, realmente no sabes si es tan exitosa o en su interior se siente desgraciada.

Pero es que aunque lo fuera, algo que tienes que preguntarte es por la utilidad de todo esto. ¿De qué sirve compararte con otras personas, si somos diferentes? ¿Quién dice que alguien es mejor o peor?

Hemos asumido interiormente unos criterios muy, muy subjetivos, muchas veces impuestos por la sociedad o por nuestros mayores, diciéndonos que tenemos que ser de ésta o de la otra forma para tener éxito. Pero lo cierto es que no tienes por qué mirarte en ninguno de estos espejos.

Tú debes ser el único que decida qué referente quieres seguir, no asumir inconscientemente el juicio de los demás sobre nosotros. 


Tener esto claro es lo que más me ha ayudado a enfocarme en lo único que vale: qué estoy haciendo en este momento. Pensar en el futuro en términos negativos, o comparándonos con los demás, no es constructivo, no te acerca a tu objetivo, sino que te aleja.

Piensa en tu mente, una vez más, como una herramienta de trabajo. Si la sometes a ese sufrimiento de la comparación, el auto-juicio y el menosprecio constante, sólo consigues hacerte daño. En cambio, si te das permiso para cuidarte y perdonarte, para escuchar lo que necesita tu corazón, podrás tener una mente más enfocada en objetivos concretos y sentirte satisfecho con ello.

¿Cómo enfrentar el miedo al futuro inmediato?

Cuando hablamos de ansiedad, muchas veces nos referimos a un miedo al futuro inmediato. Lo que podríamos llamar ansiedad anticipatoria.

Es decir, por ejemplo, mañana tienes que hacer una presentación de un informe ante tus jefes y estás nervioso. Lo tienes que hacer mañana, pero los nervios y la ansiedad la tienes ahora.

Te vienen un montón de pensamientos a la mente y estás incómodo. Debido a la ansiedad anticipatoria, sufres insomnio y no logras dormir bien en toda la semana porque estás pensando en ese momento que no quieres que ocurra.

Para combatir la ansiedad anticipatoria, puedes llevar a cabo algunos ejercicios para reducir la ansiedad. Y sobre todo, tener claro que la mayoría de momentos, circunstancias difíciles y problemas en la vida se pasan.

Ya has pasado hasta ahora por unos cuantos, y llegará un momento en el que verás el temor de otra forma: como algo que experimentas y se pasa del mejor modo posible, pero que no almacenas más en tu interior.

Si tienes miedo al futuro o ansiedad anticipatoria, me gustaría que me dejaras a continuación un comentario. ¿Qué es lo que te causa mayor preocupación? ¿Cómo ves el futuro de tu vida de aquí a unos años?

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