martes, 29 de mayo de 2018

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Ansiedad por comer de noche: ideas para superarla

Te despiertas en mitad de la noche, o no te logras dormir. Y es que tienes unas ganas inmensas de comer. ¿Te suena de algo? ¿Tú también tienes ansiedad por comer de noche?

Es muy probable que tú también tengas ansiedad por comer de noche, o al menos, sientas que la única manera de calmar tu estrés y tus nervios sea comerte un bollito para sentirte más lleno.

Sin embargo, a menos que estés experimentando problemas de salud por falta de proteínas o el azúcar baja, lo más normal es que esté todo en tu cerebro. Es decir, que a pesar de sentir hambre por la noche, realmente no tienes ninguna necesidad de comer en ese momento y lo haces sólo para calmar la ansiedad.


Ansiedad nocturna por comer

ansiedad nocturna por comer


Quizás tú también tienes este problema. Me levanto por la noche a comer, o sientes un hambre irrefrenable.

¿Cuáles pueden ser las posibles causas?

A lo mejor no te has dado cuenta, pero resulta que los alimentos que tomamos influyen en nuestras emociones. Cuando tomamos chocolate, por ejemplo, nos ponemos con un poco de mejor humor, ¿verdad?

Pues las personas que tienden a levantarse a comer por la noche, y que padecen también de ansiedad, pueden haberse acostumbrado a los efectos que ciertos alimentos tienen sobre nuestras emociones, por lo que se ha generado un hábito.

No te diremos que siempre sea así, evidentemente, habría que mirar cada caso por separado. Pero lo cierto es que muchas veces nos hemos acostumbrado a comer y comer como una forma de mitigar las emociones negativas más difíciles (tristeza, aburrimiento, etc.), de modo que si nos sentimos mal, inconscientemente nuestro cuerpo nos pide alimento.

Qué hacer para no comer por la noche

Ya hablamos en una anterior ocasión de lo que les pasa a las personas que tienen ansiedad por comer.

Este caso específico de tener hambre por la noche es, de la misma forma, una manera de enfrentarnos a las emociones que podemos sentir por la noche, cuando estamos solos en nuestra cama, no logramos conciliar el sueño o simplemente le estamos dando vueltas a lo que ocurrió durante el día.

Seguro que ya habrás oído que durante la noche, aunque nuestro cuerpo descanse y se relaje, nuestro cerebro sigue desarrollando su actividad, y por eso tenemos los sueños tan formidables que a veces tenemos. Es también por la noche cuando pensamos más y más nos dedicamos a rumiar pensamientos.

Estos son algunos trucos que te pueden ayudar para intentar no comer por la noche, especialmente si quieres hacer dieta, o te das cuenta de que estás comiendo compulsivamente.

1. Analiza cómo comes a lo largo del día. Fíjate en la relación que hay entre nuestra forma de comer y la forma en la que enfrentamos las emociones. La mayoría de las veces tenemos otras alternativas para superar los malos momentos. Y eso lo podemos conseguir trabajando nuestra mente, invirtiendo en nosotros, expresando nuestras emociones y haciendo lo que nos gusta.

2. Relájate. Una de las razones por las que puede que tengas mucha hambre es por la falta de relax. En ocasiones comemos por puro aburrimiento, otras porque nos sentimos que nos falta algo y nos notamos intranquilos. Es importante que antes de dormir utilicemos algún que otro hábito de relajación, como respirar hondo, mindfulness o alguna actividad que nos permita concentrarnos en el ahora.

3. Experimenta ese sentimiento que no te gusta. Fíjate en lo que pasa cuando tenemos hambre y no comemos. Podemos estar pensando continuamente en comida, o podemos intentar concentrarnos en el sentimiento de hambre. Es decir, reconocer que tienes hambre, experimentar esa sensación de vacío en tu interior, pero dejarla marchar. Verás cómo te ayuda a tener más dominio de ti mismo.

4. Come, pero con calma. Si tienes que comer, come. Pero trata de "dilatarlo" todo lo que puedas, de pausarlo. Esto le mostrará a tu cuerpo quién es el que manda. Por ejemplo, puedes comer algo pequeño, y luego irte a dormir, y luego volver a experimentar ese sentimiento de hambre hasta que te duermas.

5. Dúchate y relájate. Muchas veces el hambre viene del aburrimiento o la soledad, y éstas, a su vez, de las dificultades para conciliar el sueño. Por esto, algo que te puede venir muy bien es tratar de estar completamente relajado, darte una ducha fría e irte a dormir con la temperatura adecuada.


¿Tú también tienes ansiedad por comer durante la noche? Esperamos que estos consejos te ayuden a superarla.

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