miércoles, 14 de febrero de 2018

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Cómo ayuda el teatro a vencer la ansiedad social

¿Te imaginas a ti mismo haciendo teatro? ¿Interpretando un papel en el que tuvieras que reír, amar, hablar, llorar o mostrar toda tu rabia? Aunque esto te puede resultar un poco inalcanzable, lo cierto es que las personas con ansiedad social podemos sacar grandes beneficios del teatro.

De hecho, hay muchos actores que son personas extremadamente tímidas. Y han encontrado en el teatro una oportunidad para expresarse, para mostrar su creatividad, para vencer sus miedos y su timidez.





En este post te quiero contar algunos beneficios del teatro y cómo lo veo yo en mi vida. Ya que, aunque te podría venir muy bien participar en un grupo de teatro, lo cierto es que no necesariamente hace falta.


Beneficios del teatro para vencer la ansiedad social

miedo escénico teatro y ansiedad social

Si tienes miedo escénico, quizás pienses que esto del teatro no es para ti. Sin embargo, déjame decirte que es todo lo contrario.

No pienses en el teatro como un examen, no necesariamente tiene que haber nadie mirándote. Puedes empezar a hacer teatro tú solo, frente al espejo.

¿Qué beneficios encuentro yo en el teatro?

1. El teatro me ayuda a interpretar un papel


Uno de los problemas que tenemos quienes pasamos por ansiedad social es que nos sentimos como paralizados ante las situaciones sociales.

Luego la gente interpreta que tienes poca personalidad, cuando esto no es así; de hecho, al ser tan tímido tienes mucha más vida interior y una rica capacidad de fijarte en detalles que otros no ven.

El teatro es la ocasión perfecta para sacar esa creatividad, esa capacidad de emocionarte y emocionar a los demás que hay en tu interior.


Cuando hacemos teatro, además, estamos como "fingiendo ser otro". Esto resulta mucho más fácil a veces que el típico "sé tú mismo" que te cuentan en muchos libros de autoayuda.

¿Cómo voy a ser yo mismo, si resulta que no sé todavía quién soy yo porque no me expongo ante los demás? ¿Cuál es mi "yo social", mi "yo natural", si las situaciones sociales son casi siempre son situaciones desagradables para mí, en las que experimento mucha ansiedad?

Por eso, una de las formas de encontrarte a ti mismo, por construir tu propia personalidad, pasa por intentar parecerte a otro, por interpretar, por actuar, por copiar la forma en la que lo hacen otros. Ya que, al hacerlo, estás trabajando tus habilidades sociales.

Hay una frase que a mí me ha ayudado mucho:

"Finge lo que quieras ser hasta que lo seas".

2. El teatro me ayuda a mejorar mis habilidades sociales

Del punto anterior, sacamos esta valiosa enseñanza. Cuando te disfrazas de "otro" y te pones a interpretar un papel, a actuar de una manera determinada, estás entrenando tus habilidades sociales en un entorno que no es el de la vida real.

Es decir, aprendes mucho por exposición:

  • Aprendes a saber estar: porque a veces tendrás que estar en el escenario e interpretar tu papel, pero no te toca hablar en ese momento.
  • Cómo moverte y mejorar tu comunicación no verbal: vas a liberar lo mejor de ti, todo eso que ha estado guardado mucho tiempo porque creías que "tenías que ajustarte a un patrón". Aquí el único patrón es que saques todo lo que tengas dentro, porque es lo único realmente auténtico.
  • Cómo tomar el control de tu voz para que exprese exactamente lo que quieres, para que sea sincera.

Y lo cierto es que en el teatro, lejos de existir un patrón universal sobre cómo actuar, te encontrarás con que no hay nadie en el mundo capaz de actuar como tú. Es decir, cada actor tiene unas cualidades diferentes y puede explotarlas a su manera. Nadie puede decir que es "bueno" o "malo", simplemente eres un diamante en bruto que hay que pulir.


Aunque Arnold Schwarzenegger es un buen actor y es capaz de interpretar muy diversos papeles, lo cierto es que le tenemos asociado con películas de acción y en el papel de "tipo duro". Porque es lo que más casa con su carácter, su personalidad y la manera en la que más se siente a gusto actuando: eso lo ven los demás y lo ve también él.

3. El teatro te ayuda a exponerte

Cuando haces teatro, aprendes que no pasa por el hecho de "ser protagonista". Incluso puedes llegar a sentir "placer escénico" por el hecho de ser el centro de atención y tener la fantástica oportunidad de sacar todo lo que hay en ti y que no te importe la opinión de nada ni de nadie.

Esto ha sido de gran importancia en mi vida; la exposición. Exponerme a las situaciones sociales que me dan miedo, observarme a mí mismo desde fuera, como si yo fuera un espectador. Experimentar conmigo mismo, observar mis reacciones ante las cosas que me dan miedo.

Hay personas que tienen miedo a algo y ya no quieren hacer ese algo. Se quedan en su zona de confort y caen en la "evitación" de eso que le da miedo.

Aunque es importante que aprendamos a aceptar y asumir que tenemos miedo, a comprendernos y perdonarnos, lo cierto es que necesitas enfrentarte a lo que te da miedo. No evitarlo; sentirlo y reducirlo. Porque cuanto más lo evites, más grande se vuelve. Y cuando más te acerques a él, más disminuyes su poder sobre ti.

4. El teatro te ayuda a "construir tu personaje"

¿Sabías que todos en esta vida somos personajes? Todos interpretamos un papel, todos somos una mezcla de un montón de imitaciones que hemos visto (a nuestros padres, a nuestros amigos, en las películas que has visto, etc.), combinadas con nuestras predisposiciones genéticas.

Esto lo descubrí hace algún tiempo y también me ha sido de gran ayuda. Si todo el mundo es un personaje, si lo que vemos de las personas es sólo la superficie y no su más profunda intimidad, ¿por qué no puedo yo "construir mi personaje"?

Es decir: elige cómo quieres ser percibido. Aunque no podemos controlar por completo cómo nos van a percibir, sí podemos tomar posición, asumir un carácter que se ajuste a nuestros gustos.

Por ejemplo, si eres un escritor, ¿con qué clase de escritor te sientes más a gusto? ¿cuál es el personaje que tienes tatuado en tu mente y al que te gustaría parecerte? ¿qué papel te gustaría interpretar en la vida? Interpreta, finge distintos papeles hasta que descubras cómo te sientes más a gusto.

Quizás quieras ser recordado como un blogger aventurero, como un gran empresario, como un importante actor de teatro, o simplemente como ese amigo que siempre nos da un buen consejo y saca lo mejor de los demás.

5. El teatro aumenta tu conocimiento de la realidad, y el conocimiento te cambia por dentro

El teatro te ayuda a exponerte; cuanto te expones a situaciones nuevas, algo cambia en tu cerebro. Cuando tienes un nuevo conocimiento, escúchame bien lo que te voy a decir: algo cambia en tu cerebro. Surgen nuevos circuitos o conexiones neuronales que nos ayudan a entender cosas que antes no entendíamos. Disponemos, en definitiva, de más recursos.

Y cuando dispones de más recursos en tu mente, tu comportamiento es un poco diferente.

Con esto no me refiero simplemente al conocimiento teórico, al estudio, que también puede producir cambios cognitivos importantes en la manera de interpretar las cosas de la vida. Me refiero sobre todo a las nuevas situaciones que enfrentas. Todas influyen en la máquina que tienes hay dentro de la cabeza, por lo que en la medida en que vas descubriendo nuevas cosas a través del teatro, tu cerebro va transformándose y mejorando.

Lo que antes te resultaba desconocido, ahora te resulta familiar. Y, parafraseando de nuevo la película de Batman begins: "Siempre se teme aquello que no se comprende".

¿Tienes miedo escénico o te gustaría aprender a hacer teatro para superar la ansiedad social o fobia social?

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