viernes, 15 de diciembre de 2017

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5 trucos para tranquilizarse cuando estás nervioso






Hablamos muchas veces de cosas que puedes hacer para superar la ansiedad a medio plazo. Pero, ¿qué pasa en los momentos clave? ¿cómo tranquilizarse cuando estás nervioso? ¿existe alguna fórmula para superar la ansiedad cuando la estamos experimentando en su máxima expresión?

Si estás leyendo esto, es muy probable que hayas pasado por aquí. No se trata simplemente de que tengas un momento de estrés, sino algo mucho más fuerte. Taquicardias, sudoración, enrojecimiento y ganas de salir corriendo. ¿Qué hacer en esos momentos en los que prácticamente crees que vas a morir? En este post te contamos algunos trucos.

Trucos para sentirte tranquilo cuando estás nervioso

tranquilizarse en momentos de nerviosismo

Vale, ya está, ha ocurrido algo y se han activado los mecanismos de la ansiedad en tu cerebro.

Estás empezando a experimentar los síntomas de la ansiedad.

Es hora de poner en marcha algunos trucos para poder hacerle frente, sobre todo teniendo en cuenta una cosa.

"La ansiedad se retroalimenta a sí misma. Cuando sabes que te sientes nervioso, y te das cuenta de que tus síntomas son visibles, entonces tu ansiedad aumenta. Si sudabas, empiezas a sudar más. Si te temblaba el cuerpo, empiezas a temblar más, etc".
 ¿Cómo hacer entonces para sentirte tranquilo, cuando resulta que ser consciente de tu ansiedad hace que tu situación empeore?

De la siguiente manera.

1. Trata de respirar profundamente


Si te das cuenta, cuando tienes ansiedad tu respiración suele acelerarse, y en algunos momentos puede que incluso sientes que te falta el aire. Si te tiembla el cuerpo, notarás un temblor en la zona abdominal, las piernas, los hombros...

Sin embargo, si tomas aire y lo retienes durante un rato, y luego espiras, estarás creando un efecto relajante que ayudará a tu cuerpo a sentirse más tranquilo.

Con la respiración profunda, se reducirá poco a poco la taquicardia y los temblores y tendrás una sensación de alivio que te ayudará a sobrellevar la situación.

2. Si estás hablando en público, reconoce que estás nervioso

Probablemente estés muy nervioso cuando te encuentras ante una audiencia y estás hablando en público. Notas que te tiembla la voz, sudas más de lo normal, sientes un temblor en todo tu cuerpo, no te salen las palabras, incluso haces movimientos extraños con las manos o con las piernas...

Cuando eres consciente de estos síntomas, como decimos la sensación de vergüenza y temor empeorará. Pero hay algo que puede ayudar a desarmarla. Y es quitarle hierro a la situación reconociendo ante tu audiencia que sí, que estás nervioso.

"Disculpad si veis que me tiembla la voz, estoy un poco nervioso porque no se me da bien hablar en público y estoy tratando de hacerlo lo mejor posible".
Algo tan simple como eso puede ayudar a "desactivar" los mecanismos de la vergüenza y la sensación de ridículo. Conseguirás que tu audiencia se dé cuenta de tu situación y se muestre más comprensiva, además de que es un rasgo de humildad que te honra.

Eso te ayudará mucho también a nivel interno porque le estás poniendo "nombre" a lo que te pasa, con lo que las ideas irracionales que pasan por tu mente en los momentos de mayor nerviosismo tienden también a desactivarse.

3. No te obsesiones con los síntomas

Intenta olvidarte por completo de los síntomas de tus nervios y tu ansiedad. Cuanta más atención les prestes, más fuerza tendrán y más te dominarán.

Piensa que no es importante, centra tu atención en otros aspectos que no tengan nada que ver y verás cómo poco a poco, al dejar de pensar en ellos, los nervios tienden a reducirse.

4. Hazlo aunque estés nervioso

Hay nervios y ansiedad que son puramente fruto de la ansiedad anticipatoria. Se producen porque esperas que ocurra algo que no te gusta, o ante lo que preferirías no enfrentarte. En tu caso, lo que más efecto liberador va a tener sobre ti no es tanto el hecho de que intentes "evitar los síntomas" del nerviosismo, sino el hecho de hacer aquello que te da miedo.

Lánzate a hacer aquello que te pone nervioso, salga como salga. No te juzgues, elimina por completo de tu mente la idea de "valorar" si salió bien o mal. Es un auto-experimento, una auto-exploración, no es un asunto de vida o muerte, no es un examen. El mero hecho de hacer lo que te daba miedo te tranquilizará y hará que pierdas un poco de miedo para la próxima vez.

5. Piensa en lo que no estás pensando

Piensa que cuando estás nervioso por algo, por una situación o una persona, tu cerebro está enfocado en eso que te produce nervios. Estás restando atención a un montón de cosas a tu alrededor a las que normalmente prestarías más interés.

Por tanto, trata de identificar ese estímulo o fuente de nerviosismo, y cuando lo hayas hecho, empieza a pensar en todo aquello que esté a tu alrededor, aunque te parezca irrelevante. Por ejemplo, si tienes que hablar en público o hacer un ejercicio, trata de dosificar hablando con tus compañeros de otros temas, aficiones, viajes, sueños que tengas en mente.

¿Qué te parecen estas ideas para sentirte más tranquilo cuando estás nervioso? Esperamos que estos consejos te sean útiles. Y si tienes algo más que añadir, por favor, nos gustaría mucho leer tus comentarios.

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