miércoles, 13 de diciembre de 2017

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¿Se puede aprender a ser asertivo?

Hay personas que se preguntan si se puede aprender a ser asertivo. Tienen problemas de confianza, dificultades para expresar lo que quieren, sienten o piensan y tienden a comunicar las cosas de forma disfuncional.

La falta de asertividad no necesariamente está asociada, por ejemplo, al hecho de no decir las cosas, o quedarse callado cuando tenemos que expresar una opinión, o dejar que pisoteen nuestra dignidad. Tampoco estamos siendo asertivos cuando comunicamos las cosas de forma violenta o agresiva.

La asertividad viene a ser por tanto un término medio, una cualidad que podemos aprender gracias a la autoconfianza y la mejora de las habilidades sociales.






Cómo aprender a ser asertivo

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No nos atrevemos a pensar que pueda haber un método mágico para ser asertivo. Cada persona es un mundo y lo que puede ser útil para unos, para otros puede no serlo. Lo cierto es que se trata de un proceso complicado, pero que con la aplicación de algunos principios fundamentales podemos llegar a conseguirlo.


Para aprender asertividad, tenemos que trabajar sobre dos áreas. Primero a nivel cognitivo, sobre nosotros mismos, nuestra mente y nuestra manera de percibirnos y percibir a los demás.

1. A nivel cognitivo


Lo primero es tener claro que tu "yo" es importante, que tienes una dignidad y mereces respeto. Eres una persona valiosa por el mero hecho de ser un ser humano, pero por si fuera poco, tienes cualidades y características únicas y exclusivas, y has nacido en un contexto determinado.

Por tanto, de aquí tienes que deducir que tus ideas, pensamientos, sentimientos, deseos, tu voluntad, en definitiva, es importante y equiparable a la de cualquier otra persona. Independientemente de cómo te traten los demás, o cómo creas que te traten, eres importante y tienes una dignidad, eres un ser humano.

2. A nivel de habilidades sociales


De estos cambios a nivel cognitivo, tienen que empezar a salir rasgos en nuestro comportamiento que reflejen que realmente piensas eso.

Es decir, si piensas que eres una persona con dignidad y que tu opinión es importante, podrás aprender a expresar esa opinión. Porque sólo de esa forma demostrarás que a nivel cognitivo realmente has entendido que tu opinión es importante.

Ojo, ser asertivo no tiene nada que ver con el orgullo, o la agresividad, como hemos dicho antes. Se trata de formular tus ideas desde la humildad, pero sin pedir disculpas, sin sentirte culpable por el hecho de ser quien eres, pensar lo que piensas, desear lo que deseas, etc.

Hay varios rasgos aquí entonces que resultan enormemente importantes:
  1. Piensas que eres importante y que tu yo también es importante.
  2. Eso lo reflejas a la hora de expresarte, mediante el aprendizaje y la práctica de las habilidades sociales.
  3. Lo haces sin pisotear a los demás, pero sin pedir disculpas.
  4. Eres capaz de decir sí o no, según lo que realmente quieres o piensas. Y también de decir "no lo sé" o "me da igual", porque en nuestra mente no todo está claro a priori.
  5. Todo eso se va a reflejar también en los aspectos externos a la hora de comunicarte: el tono de voz, el lenguaje corporal... ¿Sabías que podemos deducir si una persona es agresiva, o se minusvalora, sólo a través del lenguaje corporal y el tono de voz?

¿Es posible aprender a ser asertivo?

Aquí es donde muchos van a ir, a la pregunta de si se puede aprender a ser asertivo, cuando uno "no lo es de forma natural". O, mejor dicho, ha desarrollado formas disfuncionales de verse a sí mismo y a los demás.

También algunos nos dirán:

"Bueno, yo ya tengo claro que soy un ser humano, tengo un valor y una dignidad y mis ideas y sentimientos y, en definitiva, mi valor como persona merece respeto, y por tanto, debo poder expresarme en libertad. Pero no lo hago, no lo consigo".

Hay aquí al parecer una disociación entre lo que uno piensa y siente a nivel cognitivo, y las habilidades sociales para poder expresarlo de forma asertiva.

Y es que lo cierto es que cuando hemos pasado mucho tiempo sin ser asertivos, sin comunicar nuestro yo, nuestros sís y nuestros nos, tenemos falta de experiencia o un déficit de habilidades sociales que no surge por arte de magia en un momento determinado. O a veces conseguimos sacar de nosotros mismos esa asertividad, pero no es permanente, no siempre decimos sí cuando queremos decir sí o no cuando queremos decir no.

La realidad es compleja, eso hay que tenerlo siempre claro. Y lo cierto es que, muchas veces, aprender y mejorar las habilidades sociales influirá también en tu mente a nivel cognitivo, y los cambios que hagas a nivel cognitivo, empezarán a afectar a tus habilidades sociales.

Por eso, no menosprecies cosas como las que estás haciendo ahora: leer psicología e información sobre asertividad y habilidades sociales. Porque todo eso va a hacer que te conozcas mejor a ti mismo y que, poco a poco, con el tiempo, vayas aprendiendo asertividad a partir de las situaciones que vayas viviendo.

Difícilmente va a ocurrir que un día te despiertes por la mañana y digas "Hey, creo que ya soy asertivo". No, va a ser un proceso, que se reflejará en diferentes situaciones mejor o peor. Pero cada experiencia es un pequeño granito de arena en el camino a mejorar tu asertividad.


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