martes, 14 de febrero de 2017

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Ansiedad por redes sociales: ese nuevo monstruo que nos esclaviza

ansiedad por las redes sociales

Es curioso el efecto tan negativo que a veces pueden provocar las nuevas tecnologías. La ansiedad por redes sociales es un problema nuevo, pero que está ahí. Porque sí, las redes sociales pueden influir mucho en nosotros, y a veces no te das ni cuenta.

Su estructura, su mismo funcionamiento y naturaleza, hacen que se convierta en una herramienta que, al igual provoca efectos positivos algunas veces, puede resultar también muy negativa.

En este post te quiero hablar de la ansiedad por las redes sociales. Algo que creo que le pasa a mucha gente en estos días, aunque no queramos reconocerlo.

La ansiedad por redes sociales: los 6 efectos negativos que tienen sobre ti

Todos los efectos que voy a describir son cosas que me han pasado y que creo que le pasan a otras muchas personas. Aún con todo, no quiero que pienses que estoy en contra de las redes sociales, o que no debas tener cuenta. Simplemente, debemos aprender a utilizarlas de forma prudente.

1. Las redes sociales te hacen creer que la vida de los demás es mejor que la tuya

Las redes sociales crean la necesidad en la gente de exponer su vida de forma pública. Y tienen que dar la impresión a todos sus amigos de que llevan una vida feliz, que no tienen problemas y que todo les sale prácticamente bien.

Que siempre tienen amigos a su alrededor, que cuando están con sus amigos siempre se sienten bien, que todos sus amigos son verdaderos... En definitiva, necesitan demostrar que son gente con una vida de "pata negra" y que merecen ser adorados.

La realidad suele ser un poco más neutra. Todos, incluso la persona más sociable, tiene momentos de bajón, o no se siente siempre tan bien como aparentan en esas fotos que nos apresuramos a publicar.

2. Acabas obsesionado con los likes y comportamiento digital de los demás

Ay, aquel me ha puesto un "like", pero éste otro no me lo ha puesto... ¿qué querrá decir? ¿estará enfadado conmigo? ¿por qué no lo ha hecho? ¿no lo habrá visto?
Cuántas horas no habremos pasado pendientes del móvil para ver quién le ha dado a like. Es como una droga que te acaba obsesionando. Hasta el punto de que habrá ratos en los que no tienes ganas de hacer otra cosa que esperar al siguiente like.

¿Nos estamos volviendo locos con tanta obsesión? ¿nos estamos imaginando cosas raras en lo que respecta al comportamiento de los demás en redes sociales? Todo eso produce mucha, mucha ansiedad. Esperamos una reacción de los demás, tenemos una necesidad de validación constante.

3. Estás más pendiente del "qué dirán" que de disfrutar de la vida

¿Qué imagen estoy dando en redes sociales? ¿qué piensa la gente de mí cuando ve mi perfil de Facebook? Desde el momento en el que te haces esa pregunta, empiezas a pensar de otra forma. Ya no haces las cosas porque realmente quieres hacerlas, sino para hacerte la foto y ponerlo en Facebook. Para parecer. Para aparentar. Para que la gente diga: "Anda, Fulanito ha publicado una foto con Menganita".

Nos importa más nuestro ego, qué es lo que dicen los demás de nosotros, que las personas que tenemos delante. A las que muchas veces tratamos, por decirlo de algún modo, como meros objetos, simples herramientas para nuestra satisfacción personal. Para inflar nuestro orgullo.

4. Intentas ser lo que no eres

Como consecuencia de todo esto, si uno no tiene sus gustos bien asentados, si uno no está dispuesto a defender sus principios a capa y espada, acaba intentando ser lo que no es. Aparentando una imagen a través de tus publicaciones, likes y comentarios orientada a parecer el tipo de perfil de persona perfecta que a los demás les gustaría que fueras.

Lo que no siempre nos preguntamos es: ¿realmente yo quiero ser así? ¿o lo estoy haciendo sólo para conseguir los likes de la gente? Hasta ese punto nuestras vidas pueden estar dominadas por fuerzas que ni pensamos.

5. Tu privacidad acaba siendo del dominio público

Cuando utilizamos nuestro Facebook como una "segunda mente", como un "cerebro en la nube", como si alguien hubiera puesto una cámara de vídeo en nuestro cerebro, todo el mundo se entera de todo. O, cuando menos, puede dilucidar cuál es tu estado de ánimo a partir de las imágenes, likes y enlaces que publicas.

Y esto es algo que leen la mayoría de tus amigos, conocidos o incluso enemigos. Se enteran de cuándo estás triste, de si tu relación va bien o mal, de si estás harto del mundo o estás exultante de felicidad, de cuál va a ser tu estrategia para conquistar a no sé quién. Lo saben todo. No tienes vida privada.

Cuando nos damos cuenta de esto, empezamos a ser un poco más cuidadosos. No todo el mundo tiene por qué enterarse de cuándo te sientes mal, ni siquiera de cómo te sientes. Esto es algo que lo van a entender mejor tus amigos más cercanos que el amigo del amigo del amigo, que posiblemente ni siquiera conoces en persona. Y esto me lleva al efecto negativo número 6.

6. Acabas creyendo que tienes más amigos de los que realmente tienes

¿Son todos los amigos que tienes en Facebook realmente tus amigos? ¿O son amigos de amigos? ¿O son amigos de amigos de amigos? Es que es muy importante saber determinar la diferencia. En la realidad, las personas no podemos tener un contacto genuino y real con más de 150 personas. Simplemente, por falta de tiempo juntos.

Y si pasamos ya a lo que son relaciones íntimas, de amor o amistad profunda, sólo hay unas pocas personas con las que vamos a sentir verdadera conexión. Por tanto, esto que acabamos haciendo a veces de medir el valor de nuestra vida según el n.º de falsos amigos que tenemos es muy perjudicial... si nos lo creemos, claro.

Cómo superar la ansiedad por las redes sociales

Con todo esto no pretendo decir que no haya que usar las redes sociales. Digo que las redes sociales pueden potenciar tu ansiedad. Fomentar sentimientos como compararte con los demás u obsesionarte con las reacciones de las personas a tu manera de ser o a tus comportamientos.

Como ejercicio, sí que recomiendo pasarse una temporada sin publicar, o si puedes, sin conectarte a las redes sociales. Es algo difícil, pero te ayudará un montón a dedicar más tiempo a las cosas que más feliz te van a ser. Y te va a ayudar también a ir corrigiendo esos pensamientos "trampa" que a veces las redes sociales potencian.

Ahora me gustaría saber tu opinión. ¿Tienes ansiedad por redes sociales? ¿Te conectas continuamente a Facebook, y estás obsesionado con las fotos de gente feliz que publican los demás? ¿O estás más pendiente de hacerte la foto para parecer sociable, que de respetar a los demás y disfrutar de su compañía?

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