lunes, 12 de diciembre de 2016

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Ataque de angustia: crisis de pánico, síntomas y tratamiento

Hay situaciones en las que se puede llegar a vivir un "ataque de angustia". De manera repentina, sin que apenas te lo esperes, movido por preocupaciones y obsesiones, las cosas pueden llegar a ponerse muy difíciles. Es signo de una enfermedad que también se ha llamado "crisis de angustia", "ataque de pánico" o "trastorno de pánico".

Este tipo de ataques es algo diferente a tener un cuadro de ansiedad general. La persona que sufre ataques de angustia no siempre tiene las fuerzas para hacerle frente en ese momento. De ahí que sea muy importante que una persona de confianza se encuentre a su lado para transmitirle seguridad.

Ataque de angustia: cuáles son los síntomas

ataque de angustia

Los ataques de angustia no son un simple ataque de nervios, o sentirnos estresados durante un tiempo. Como señala el psicólogo clínico Jorge Barraca, las personas experimentan un "profundo miedo o gran malestar", o dicho de otra forma, un miedo muy intenso y concentrado en el tiempo, generalmente entre 1 y 10 minutos, a veces más.

Los síntomas del ataque de angustia, de acuerdo con la clasificación DSM-V, se pueden resumir en los siguientes.

  • Palpitaciones
  • Sensación de ahogo
  • Sudoración
  • Miedo a morir o a volverse loco
  • Escalofríos o mucho calor
  • Entumecimiento
  • Malestar en el tórax
  • Síntomas de angustia en el estómago
No necesariamente hay que estar padeciendo todos estos síntomas de la crisis de angustia para estar experimentando un ataque. Basta con que se den unos 4 para que pueda catalogarse como tal.

Crisis de pánico: qué hacer

Los ataques de angustia son, por desgracia, algo muy común entre las personas que padecen de trastornos de ansiedad, fobias, miedos, etc. Son frecuentes los ataques de pánico nocturnos, en la fase no REM del sueño, cuando la persona se encuentra en el estado de máxima relajación.

Paradójicamente, las crisis de pánico se manifiestan en los momentos en los que no existe una causa objetiva y tampoco son situaciones en las que prevea sufrir de ansiedad. Un ataque de pánico no sería, por ejemplo, la respuesta a una fobia determinada. Esto se considera un ataque de ansiedad.

Ester Solís, experta en temas de ansiedad y crisis de angustia, te puede enseñar algunas técnicas para actuar en caso de crisis de pánico. Vale la pena que eches un vistazo a su programa Venciendo tu ansiedad, es una de las guías prácticas más interesantes que he leído sobre este tema.

Los ataques de pánico vienen sin previo aviso, aunque suelen ser como el clímax de un estado de ansiedad previo.

Crisis de angustia: tratamiento

Si por casualidad has sufrido los síntomas de una crisis de angustia, esto puede tratarse de otro tipo de trastorno. No debemos apresurarnos a decir que tenemos un "trastorno de pánico", ya que eso debe ser valorado por un profesional y atendiendo a criterios objetivos.

"El auto-diagnóstico no es la solución. La sintomatología del ataque de pánico puede producirse debido a otros problemas médicos o trastornos. Acude a un profesional".
Sin embargo, si la situación se repite o has tenido que acudir a Urgencias cuando te veías inmerso en uno de estos ataques, es muy conveniente que acudas a un profesional de la psicología para que te ayude a tratar esa angustia y ansiedad.

Generalmente, suele combinarse el uso de fármacos con una terapia cognitivo-conductual para ayudarte a encontrar una solución. La farmacología en sí misma no es mala, pero sí debemos entenderla como un complemento a la terapia para vencer la ansiedad.

Seguramente encuentres por Internet información también sobre los tratamientos naturales o remedios caseros para luchar contra los ataques de pánico. La valeriana o la manzanilla pueden ser muy útiles en esos momentos difíciles, pero como señalan en la web de Trastornosdeansiedad.org, debes tener en cuenta algunas precauciones.

¿Has sufrido en alguna ocasión un ataque de angustia o crisis de pánico? Si quieres compartir tu experiencia con nosotros o necesitas ayuda, estamos abiertos en los comentarios.

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